Detectado antes
del retiro.
Multicuentas, caza de bonos, tarjetas robadas. El motor enlaza cuentas por dispositivo, tarjeta y comportamiento, puntúa cada clúster y retiene el retiro mientras el dinero sigue siendo tuyo.
Un caso. No cinco cuentas.
Mismo dispositivo, misma tarjeta, mismo patrón: las cuentas sueltas se funden en un clúster con una sola puntuación de riesgo. Juzgas el esquema en vez de perseguir sus copias.
Tú fijas el nivel de paranoia.
Cada regla es un interruptor con un umbral, ajustado por mercado, porque el fraude de BR no se parece al de ES. Los VIP van a listas blancas para que el dinero bueno nunca espere.
Marcado una vez. Cortado en todas partes.
Una marca de riesgo no es una nota: es un segmento. En cuanto un clúster se marca, deja de ganar en todos los módulos, automáticamente.
El abuso deja de ganar el día que se detecta, no a fin de mes cuando alguien lee un informe. ¿Falso positivo? Un clic libera el clúster, y el registro recuerda ambas decisiones.
Una cola, un responsable, un plazo.
Cada retención se convierte en un caso con revisor y SLA, para que el control de riesgo nunca acabe en «retiros parados una semana y nadie sabe por qué».
Quédate con lo que ganaste.
Trae tu peor historia de fraude a la demo: te enseñamos qué regla lo habría cazado, y cuándo.